Con la participación de líderes de América Latina como Mauricio Macri, Alcalde de Buenos Aires; Sebastian Piñera, candidato a la presidencia de Chile; una representación de parlamentarios de 15 países, el Presidente del Parlamento Boliviano, rectores de varias universidades de la región, Organizaciones no Gubernamentales como Cedice; intelectuales como Álvaro Vargas Llosa y el ex presidente de Bolivia Jorge Quiroga e invitados de 20 países de América Latina, se desarrollo la mesa de trabajo para construir una Agenda de propuestas para la región.
En el marco del encuentro, el coordinador nacional de Primero Justicia, Julio Borges, denunció “la manera en que muchos gobiernos de la región limitan el derecho de sus pueblos de poder decidir cómo informarse, cómo educarse, expresarse, y cómo trabajar en nombre de una igualdad que termina creando gigantescas injusticias sociales, arbitrariedades y más pobreza”.
Frente a esta agenda “del control y la concentración del poder y la economía”, Julio Borges propuso una agenda clara y concreta que logre democratizar la propiedad de las tierras, el capital y las empresas públicas y privadas “para que tengamos pueblos de propietarios y no pueblos de súbditos frente a gobiernos todopoderosos”.
Según Borges, “la libertad y la justicia están atadas a que cada quien pueda ser dueño de su esfuerzo, su trabajo y su creación. América Latina necesita gobiernos que promuevan el esfuerzo personal, la inversión, el conocimiento, la libertad y el trabajo como los motores principales para la justicia social y el progreso popular; lamentablemente, nuestros gobiernos promueven el control del estado, la estatización de la economía, el control de las decisiones del pueblo y la violación sistemática de los derechos humanos, como motores para someter a nuestros pueblos”.
De la misma manera, Borges propuso la necesidad de crear mecanismos más eficientes para lograr el desarrollo de los derechos humanos en la región. Eso pasa, según Borges, porque ” todos los países, comenzando por Canadá y Estados Unidos, suscriban los convenios de derechos humanos de la región, pero pasa también porque países como Venezuela que han suscrito todos los convenios, tengan políticas claras a favor de los derechos humanos y las libertades de su pueblo y en contra de la discriminación y la impunidad”.
Finalmente, Julio Borges comentó el proceso de aprobación de la Ley de Medios en Argentina: “Una ley como esta, aprobada en una país tan relevante y tan referencial como Argentina, significara que la libertad de expresión irá cayendo como un efecto dominó en toda la región.
“Si una ley tan controladora se aprueba en Argentina, podemos imaginar lo que se presentará en países con niveles más bajos de institucionalidad. Es un peligro para toda la región y viene a legalizar lo que Chávez hace en la practica”, señalo Borges.
El documento, que recoge la propuesta de los participantes, tendrá una amplia difusión entre movimientos políticos, ONGs, Universidades y medios de comunicación de toda la región.