“No creo en insurrecciones de micrófono”, dijo refiriéndose a Hermann Escarrá

“Están sembrando a Venezuela de una visión negativa y de una especie de crítica a quienes pensamos diferente”, criticó. “Hasta ahora la unidad ha sido entendida como una ensalada de partidos políticos”. “La verdadera lucha está dentro de la oposición”. “Toda esta crisis de nervios que carga la sociedad entera se resuelve poniéndole fecha de vencimiento al Gobierno”.
Para el coordinador nacional de Primero Justicia, Julio Borges, hablar de la oposición venezolana es reconocer muchos errores. Recientemente, emitió duras palabras en contra de Henry Ramos Allup, y dijo: “No vengan a llorar como niños lo que no supieron defender como hombres”. Versión Final lo abordó sobre éste y otros temas.

¿A quienes se refiere usted cuando dice que hay personajes que llenan de desesperanza y frustración a Venezuela?
A mucha gente, ahora, no es el tema de estar señalando a nadie sino de estar conscientes de que es mucha gente que ahorita está ocupando cargos y son articulistas, opinadores, tienen programas de radio o están en estructuras políticas que lo que están es jugando un papel. A esas personas yo los llamo a la reflexión porque no es un papel para darle esperanza o liderazgo al país sino de estar, de manera permanente, sembrando a Venezuela de una visión negativa y de una especie de crítica a quienes pensamos diferente. Con ellos sigue vigente el radicalismo.

¿Considera que AD y Copei son los culpables de las derrotas sufridas ante Chávez?
Yo no puedo culpar a nadie directamente, lo que sí te puedo decir es que hubo personas que tuvieron la oportunidad de conducir al país y lo entregaron moral, política y democráticamente, para que ahora intenten venir a dar lecciones en este momento.

¿Por qué dice esto?
Porque hubo una generación que no supo hacer las lecturas apropiadas de los signos de la crisis, esos que estaban claros y que se comenzaron a evidenciar desde el “viernes negro” en 1983, “el caracazo” en 1989, los intentos de golpe de 1992, la derrota de AD en 1993 y todo el proceso de transición… pero al final terminaron entregando la nación, entregando a Venezuela.

Primero Justicia ya pasó por la primera división, y quienes salieron no reconocen que exista en su seno una democracia porque sus ideas no eran escuchadas, ¿tiene moral para hablar sobre el tema?
Eso no es así, lo que sucedió fue que un grupo de personas muy reducido decidió irse a Un Nuevo Tiempo, pero eso es un tema que no tiene nada que ver con que el partido se haya dividido ni mucho menos.

Usted habla que la unidad se dará cuando se escuche el sentimiento del pueblo, ¿usted cree que la oposición está escuchando esas necesidades?
Hay que ser un intérprete de lo que piensa y siente el pueblo venezolano. Hasta ahora la unidad ha sido entendida como una ensalada de partidos políticos.

Es decir, según sus palabras ¿la Coordinadora Democrática no supo escuchar a la población?
No, no logró ser una alternativa para el país, fue un movimiento en contra de, pero no a favor de nada y eso, de alguna manera, hizo que no calara; tan es así que murió así como nació.

A la oposición se le acusa de servir de tontos útiles al presidente Chávez porque sólo reaccionan ante lo que él plantea, pero no proponen nada, ¿qué opina de esto?
?Hay cierta verdad en eso. Llevamos nueve años llorando y quejándonos de lo que sucede en el país, pero la tarea real es cómo lograr sembrar en Venezuela que existe un camino y una esperanza verdaderamente distinta. La verdadera lucha está dentro de la oposición para poder manifestar que se puede soñar con una Venezuela democrática.

¿Cuáles son los planteamientos que tienen Julio Borges y Primero Justicia como alternativa concreta de cambio?
Nosotros decimos que no queremos ser un partido de oposición sino de proposición. Nosotros como organización vamos a realizar en octubre nuestro congreso ideológico, vamos a discutir nuestra doctrina y propuestas; de allí saldrán planes y soluciones que serán planteadas para tratar de solventar, o por lo menos presentar, soluciones a los problemas del país. La consigna que tiene PJ es tener una Venezuela para todos, pero igual para todos.

¿Considera válidas las opiniones emitidas por Carlos Ortega desde el Perú?
En lo absoluto, nada que ver, considero más bien que él tuvo un momento en el cual apoyó un proceso, que fue un error, y fue el momento del paro. En estos momentos no creo que le hable a la Venezuela que está por nacer.

¿Hermann Escarrá dijo que se debía ir a una insurrección civil, ¿comparte esa postura?
Eso no se dice, eso se hace. Yo considero que si él lo puede hacer que lo convoque y lo haga, pero yo no veo que estén las condiciones dadas para eso.

¿Cuáles serían esas condiciones a las que se refiere?
Una situación de un juego totalmente trancado, mucho más de lo que pudiera estar ahora. Además, eso es una decisión que toma el pueblo y eso no se decreta sino que sucede y ya, cuando ha sucedido en la historia venezolana no ha sido declarado como a muchos le quieren hacer creer. Lo que sí te digo, es que no creo en insurrecciones de micrófono porque ese tipo de acciones no tienen ningún sentido.

¿Usted tiene un distanciamiento con Henry Ramos Allup, pero todo el mundo recuerda la imagen de las manos alzadas entre ambos en la Coordinadora Democrática, ¿cuenta con moral para decir que son viejos modelos?
Fue un error en el cual incurrimos y lo reconozco sin ningún tipo de complejos, esa es la verdad y tenemos que afrontarla.

REFORMA
“18 años de gobierno es una grosería”

A su juicio ¿cuál es el artículo propuesto en la reforma que beneficia al pueblo?
Mira, yo creo que el único que me parece positivo es la creación del Fondo de Trabajadores no dependientes. Aunque te digo de antemano que eso lo hubiese podido hacer el Presidente hace muchos años por vía de decreto y más recientemente, a través de la Ley Habilitante.

Y ¿qué artículo le preocupa más?
La reelección y los siete años porque considero que un Presidente con un periodo de ese tiempo es demasiado, es una grosería; recuerda que hablamos de un gobierno que tiene ya nueve años, más siete años. Los gobernantes deben rendir cuentas más seguido o se corre el riesgo de que la gente se eche a perder y los gobernantes se sinvergüenzeen en los puestos.

¿Cuál es el punto crítico del debate nacional alrededor de la reforma constitucional?
Para mí todo el problema venezolano, toda esta crisis de nervios que carga la sociedad entera, se resuelve con una sola cosa: poniéndole fecha de vencimiento al gobierno. Esto significa tener la certidumbre de que este gobierno termina en el año 2012, y que se puede elegir a partir de ese año otro presidente, sea o no sea del chavismo. Para mí ese es el gran cerrojo que tiene la Constitución y que tiene todo el proceso de reforma de Constitución.

¿Qué hará para evitar que la votación por la reforma sea en bloque.
Uno de los caminos es exigir que el proyecto pueda ser preguntado tema por tema, artículo por artículo. En ese sentido, Primero Justicia irá al TSJ, apenas tengamos el resultado del acto que hizo el Consejo Nacional Electoral. Pensamos ir cuando terminen las vacaciones judiciales. Es bueno que entendamos que hemos cometido errores graves como dirigencia de la oposición, si tuviéramos un grupo de parlamentarios en la Asamblea podríamos fácilmente dividir la pregunta de la Constitución, pero no tenemos ni uno. Eso fue un gran error, como otros errores que se han cometido. Le hace mucho daño al gobierno el hecho de que nosotros sigamos proponiendo que se divida la pregunta, y que el país que apoya al presidente sepa que el hecho de votar en bloque esconde una cantidad de cosas que van en contra de cada venezolano.